Y en qué lugar habrá consuelo para mi locura? Y esta ironía con que se cura, si el final es en dónde partí....
A mi corazón que ya rebalsa de mi pecho...A mi gran amor, al que he sangrado de utopías, de locuras, de agonías, que más se...Yo no tengo la respuesta de porque los trate así.
Recuerda que un guerrero toma todo como un desafío.
Y ahora solo un camino he de caminar, cualquier camino que tenga corazón.
Sabes que el mundo no es mejor
si no hay una razón para dar un paso al frente.
Y si ser es caer en el error,
sabrás que ser feliz lastima algo siempre.
domingo, 28 de diciembre de 2014
jueves, 25 de diciembre de 2014
A solas
Un saludo, una manera tenue de presencia.
Tal vez sea su estilo, su conformidad, su manera incompleta de transmitir sentimientos.
Un inconcluso en este mundo lleno de medios términos. Y yo aferrada al deseo de tener ese medio tipo a mi lado.
Sigo aún rastreando mi lugar luego de esta gran soledad. Todos los espacios están llenos de mi, llenos de mi voz, de mi piel, de mi mirada, de mi presencia. Y marca en la sombra que proyecto la falta, la ausencia, la pobreza emocional de tener mucho más para compartir y nadie dónde dejar todo ese caudal hermoso.
Que vacío se siente cuando se tiene más charlas de interés, risas o bromas guardadas, momentos que aceleren el corazón, y que no haya ni un alma que lo vea.
Curarse de soledad es algo innovador, algo que me convoca hoy. Un dolor duro y profundo, una herida que se abre a cada minuto, a cada hora, a cada segundo que nadie toca a mi puerta.
Después tenes los llamados diciéndote que te encerras, que te ven cortada. Pero como lo evitas?
La soledad es una aguda espina que se mete en el alma de uno, y que estropea la ilusión que siente uno por vivir, y le roba el coraje de afrontar con la cara en alto, la sonrisa intacta y el cuerpo libre a cualquier ser humano.
Y a veces no existen culpables, pasa por nacer donde uno no lo debería haber hecho, por las amistades desencontradas, por el carácter y la falta de paciencia, por ser uno no del modo que no se debe ser, hablar o sentir.
En definitiva estar sola, sentirme sola, después de tanto tiempo deja de ser una elección para ser un profundo sufrimiento.
Tal vez sea su estilo, su conformidad, su manera incompleta de transmitir sentimientos.
Un inconcluso en este mundo lleno de medios términos. Y yo aferrada al deseo de tener ese medio tipo a mi lado.
Sigo aún rastreando mi lugar luego de esta gran soledad. Todos los espacios están llenos de mi, llenos de mi voz, de mi piel, de mi mirada, de mi presencia. Y marca en la sombra que proyecto la falta, la ausencia, la pobreza emocional de tener mucho más para compartir y nadie dónde dejar todo ese caudal hermoso.
Que vacío se siente cuando se tiene más charlas de interés, risas o bromas guardadas, momentos que aceleren el corazón, y que no haya ni un alma que lo vea.
Curarse de soledad es algo innovador, algo que me convoca hoy. Un dolor duro y profundo, una herida que se abre a cada minuto, a cada hora, a cada segundo que nadie toca a mi puerta.
Después tenes los llamados diciéndote que te encerras, que te ven cortada. Pero como lo evitas?
La soledad es una aguda espina que se mete en el alma de uno, y que estropea la ilusión que siente uno por vivir, y le roba el coraje de afrontar con la cara en alto, la sonrisa intacta y el cuerpo libre a cualquier ser humano.
Y a veces no existen culpables, pasa por nacer donde uno no lo debería haber hecho, por las amistades desencontradas, por el carácter y la falta de paciencia, por ser uno no del modo que no se debe ser, hablar o sentir.
En definitiva estar sola, sentirme sola, después de tanto tiempo deja de ser una elección para ser un profundo sufrimiento.
domingo, 21 de diciembre de 2014
Alma desencantada
Porque decir que si, porque decir que no.
Pensar antes de responder, darle vueltas mentales a algo es un secreto que comienzo a develar.
No tengo miedo a lo que todos temen, no siento dolor en las decisiones, aunque luego indefectiblemente lo sienta.
No me gusta quejarme, pero me siento inquieta cuando ya no encuentro los motivos que me llevan a hacerlo.
Siento soledad, desabrigada mi alma, siento que el invierno es la estación estancada hoy en mi corazón.
Los frutos de mi ignorancia hoy son tantos que ni siquiera doy a basto para recogerlos, pero los veo y me afectan tanto, que dudo encausarlos de manera correcta.
Esta vez un desamor me dejo en cero. Sin respuestas, sin efecto, sin causa, sin búsqueda, sin pasos por dar.
Que terrible congelarse por tanto desencanto.
Que duro que es volver a sentir y al instante tener que dejar de hacerlo. Es como subir a una montaña muy alta y por un tropiezo de nuevo estar debajo, con el dolor de esa caída tan destructiva.
Y quedarse con las preguntas, las ilusiones, los momentos soñados, el amor dulce, los abrazos y besos a punto caramelo, la piel brillosa, el cuerpo entusiasmado.
Para dejarlo todo sin estrenar, bajo el desuso.
Y este sentimiento tan terrible de no ser correspondido.
Pensar antes de responder, darle vueltas mentales a algo es un secreto que comienzo a develar.
No tengo miedo a lo que todos temen, no siento dolor en las decisiones, aunque luego indefectiblemente lo sienta.
No me gusta quejarme, pero me siento inquieta cuando ya no encuentro los motivos que me llevan a hacerlo.
Siento soledad, desabrigada mi alma, siento que el invierno es la estación estancada hoy en mi corazón.
Los frutos de mi ignorancia hoy son tantos que ni siquiera doy a basto para recogerlos, pero los veo y me afectan tanto, que dudo encausarlos de manera correcta.
Esta vez un desamor me dejo en cero. Sin respuestas, sin efecto, sin causa, sin búsqueda, sin pasos por dar.
Que terrible congelarse por tanto desencanto.
Que duro que es volver a sentir y al instante tener que dejar de hacerlo. Es como subir a una montaña muy alta y por un tropiezo de nuevo estar debajo, con el dolor de esa caída tan destructiva.
Y quedarse con las preguntas, las ilusiones, los momentos soñados, el amor dulce, los abrazos y besos a punto caramelo, la piel brillosa, el cuerpo entusiasmado.
Para dejarlo todo sin estrenar, bajo el desuso.
Y este sentimiento tan terrible de no ser correspondido.
sábado, 6 de diciembre de 2014
Sin servirte más
Sin servir más.
Quiero ser alguien totalmente que no sirve, no por ello estoy diciendo ser una inútil.
Útil pero sin el afán de utilidad conocida desde el uso.
Úsame desde lo etéreo, úsame desde el sentido, desde la imaginación, úsame y sosteneme en otro lugar, aquí hay mucho olor a mentira.
Un mundo atravesado por esteticismo, exitismo, capitalismo, y todo lo asociado a los ismos.
No soy un ser objeto, no soy una mina o una mujer, o una no. Soy alguien ya no uno.
Desde que te fuiste me quede con ganas de decirte más cosas.
Desde el vacío me salen los contenidos y las ideas.
Desde la nada que tengo, siento que puede haber más todo.
Desde que rompimos, encontré reparaciones, reparos, lugares más adecuados a mi sensación.
Te vas y sin dudas con vos vienen mis voces internas.
Pero ya no te sirvo, ni me servís, ya no somos siervos de Dios, ni de nadie.
Hoy la libertad nos exige algo más que ser bellos e útiles para algo o alguien.
Quiero ser alguien totalmente que no sirve, no por ello estoy diciendo ser una inútil.
Útil pero sin el afán de utilidad conocida desde el uso.
Úsame desde lo etéreo, úsame desde el sentido, desde la imaginación, úsame y sosteneme en otro lugar, aquí hay mucho olor a mentira.
Un mundo atravesado por esteticismo, exitismo, capitalismo, y todo lo asociado a los ismos.
No soy un ser objeto, no soy una mina o una mujer, o una no. Soy alguien ya no uno.
Desde que te fuiste me quede con ganas de decirte más cosas.
Desde el vacío me salen los contenidos y las ideas.
Desde la nada que tengo, siento que puede haber más todo.
Desde que rompimos, encontré reparaciones, reparos, lugares más adecuados a mi sensación.
Te vas y sin dudas con vos vienen mis voces internas.
Pero ya no te sirvo, ni me servís, ya no somos siervos de Dios, ni de nadie.
Hoy la libertad nos exige algo más que ser bellos e útiles para algo o alguien.
domingo, 30 de noviembre de 2014
Mi Cabeza la distorción
La multitud de las ciudades, y su deseo de borrar el sentimiento de soledad del ser humano, es algo incesante, pero inútil por donde se lo mire.
Cuanto más olas y movidas multitudinarias se hagan, la sospecha de que uno esta allí solito y sin el apoyo del otro, suele ser inevitable, y cuando uno seriamente se lo pregunta, suele caer en lugares de angustias insufribles.
Pero a veces en los pequeños grupos, o en la poca gente, en la mínima expresión de seres se encuentran puertas hacia estadíos llenos de felicidad y de gratitud.
Atravesemos esos pequeños poblados, aún viviendo en una ciudad repleta de slogans y de amarillismo barato.
Se puede resolver lo desafortunado con charlas, con miradas distorsionadas a lo que se lee, escucha o se dice.
Cuanto más olas y movidas multitudinarias se hagan, la sospecha de que uno esta allí solito y sin el apoyo del otro, suele ser inevitable, y cuando uno seriamente se lo pregunta, suele caer en lugares de angustias insufribles.
Pero a veces en los pequeños grupos, o en la poca gente, en la mínima expresión de seres se encuentran puertas hacia estadíos llenos de felicidad y de gratitud.
Atravesemos esos pequeños poblados, aún viviendo en una ciudad repleta de slogans y de amarillismo barato.
Se puede resolver lo desafortunado con charlas, con miradas distorsionadas a lo que se lee, escucha o se dice.
sábado, 22 de noviembre de 2014
Consejos, burlas y soledad
Estoy nuevamente en esta sintonía impensada a esta altura de mi vida.
Un cóctel entre consejos, burlas y soledad. Y una musiquita carcomiéndome los sesos uno a uno.
La madeja a desentrañar provocada por este gran dolor y gran conflicto, no es precisamente la lección que nadie quiera o pueda elegir.
Todos te dicen hacia dónde ir, pero cuando te das vuelta te borran las señales. Y trasca que te perdes, inevitablemente, luego te acusan de perdida.
Ya no quiero llorar frente a la mierda, porque siempre en la mierda hay olor a muerte.
Tengo los pies atrapados en una trampa perdida, en una trampa con color de ruina.
No se más hacia dónde ir, no tiene el cielo un lugar dónde yo pueda meter tanto dolor.
Un cóctel entre consejos, burlas y soledad. Y una musiquita carcomiéndome los sesos uno a uno.
La madeja a desentrañar provocada por este gran dolor y gran conflicto, no es precisamente la lección que nadie quiera o pueda elegir.
Todos te dicen hacia dónde ir, pero cuando te das vuelta te borran las señales. Y trasca que te perdes, inevitablemente, luego te acusan de perdida.
Ya no quiero llorar frente a la mierda, porque siempre en la mierda hay olor a muerte.
Tengo los pies atrapados en una trampa perdida, en una trampa con color de ruina.
No se más hacia dónde ir, no tiene el cielo un lugar dónde yo pueda meter tanto dolor.
domingo, 16 de noviembre de 2014
Distancia
No hay peor distancia que aquella que se da entre lo externo y lo interno.
Cuando todo el adentro es tan distinto a todo el afuera se producen infelicidades y hombres remotos, muy remotos a ser aquello que sueñan o soñaron para ellos mismos.
Permitirse esta distancia nos hace realmente seres inútiles a este paso terrenal. Hay que tener mucho coraje para acercarse a cada sueño, a eso tan nuestro y dónde nadie tenga injerencia.
Frecuentemente uno escucha gente conforme, aceptando, buscando la aprobación del exterior. De lo que esta fuera del alcance de sus posibilidades.
Nunca escucho una aprobación interna, una aprobación nuestra netamente desde las entrañas, ni un centímetro más que desde nuestro eje central.
Que haremos para apartarnos de este designio social, de estos mandatos, de estos carteles, publicidades, de ese maldito ¿qué dirán?
Cómo serán nuestros días desde ahora en adelante? Si no hay lugar donde vayamos que no exista la mirada punitiva de la society, de la tinellización de la cultura, de la vanguardia de la boludez?
Quedan aún instantes, lugares, personas, miradas, o algo que aún no se como definir, donde ser uno mismo es lo que vale, y definitivamente es lo único que importa.
Cuando todo el adentro es tan distinto a todo el afuera se producen infelicidades y hombres remotos, muy remotos a ser aquello que sueñan o soñaron para ellos mismos.
Permitirse esta distancia nos hace realmente seres inútiles a este paso terrenal. Hay que tener mucho coraje para acercarse a cada sueño, a eso tan nuestro y dónde nadie tenga injerencia.
Frecuentemente uno escucha gente conforme, aceptando, buscando la aprobación del exterior. De lo que esta fuera del alcance de sus posibilidades.
Nunca escucho una aprobación interna, una aprobación nuestra netamente desde las entrañas, ni un centímetro más que desde nuestro eje central.
Que haremos para apartarnos de este designio social, de estos mandatos, de estos carteles, publicidades, de ese maldito ¿qué dirán?
Cómo serán nuestros días desde ahora en adelante? Si no hay lugar donde vayamos que no exista la mirada punitiva de la society, de la tinellización de la cultura, de la vanguardia de la boludez?
Quedan aún instantes, lugares, personas, miradas, o algo que aún no se como definir, donde ser uno mismo es lo que vale, y definitivamente es lo único que importa.
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